¿Cómo se diagnostica el Trastorno del Espectro Autista?

Niño con posible Trastorno del Espectro Autista

Según la Organización Mundial de la Salud, los trastornos del espectro autista (TEA), comúnmente referidos como “autismo», son condiciones caracterizadas por algún grado de dificultad en la interacción social y la comunicación. 

El autismo se diagnostica a través de la observación profesional de la conducta del niño o adulto.

Actualmente no hay algún estudio de laboratorio, de sangre, radiografía, etc., que se utilice para realizar el diagnóstico.

No obstante, un especialista del desarrollo valora la conducta y habilidades de la persona utilizando instrumentos de evaluación específicos.

De acuerdo con el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades, monitorear el desarrollo y la presencia de un TEA es parte de un proceso activo y continuo que involucra observar el crecimiento y comportamiento de la persona.

Si existen signos que pudiesen sugerir la presencia de autismo, profesionales en la salud mental cuentan con los instrumentos adecuados para realizar un diagnóstico preciso.

A través del uso de cuestionarios vinculados al desarrollo social es posible comparar los comportamientos presentados con áreas como las destrezas de comunicación e interacción sociales, conductas o intereses restrictivos o repetitivos, entre otros.

Las preguntas de este instrumento, en el caso de niños, suelen enfocarse también en sus destrezas de lenguaje, movimiento y pensamiento, así como de conductas y emociones. 

Recuerda que con el diagnóstico adecuado, es posible abordar un TEA de manera personalizada a cada persona y siempre desde una perspectiva de empatía y paciencia ¡en Aprendde te ayudamos!

¡Conoce a Bruno! El primer personaje con autismo en “Thomas y sus amigos”

Bruno el cabús, primer personaje con autismo en Thomas y sus amigos

Este año marcó la introducción de Bruno el Cabús (Bruno the Brake Car en inglés), el primer personaje con autismo dentro del mundo animado de “Thomas y sus amigos”, serie infantil de Mattel.

Para la creación de este pequeño carro, Mattel colaboró con distintas organizaciones especializadas en el tema como la Red de Autodefensa del Autismo (ASAN) a la par de Easterseals Southern California.

La incorporación de Bruno también estuvo acompañada por la presencia de escritores, portavoces e incluso actores dentro del espectro como Chuck Smith y Elliot García quienes prestan sus voces para el personaje.

«El aspecto más importante del desarrollo de Bruno fue conseguir la aportación de personas con autismo durante todo el proceso de creación del personaje y sus interacciones con el mundo», dijo Zoe Gross, Directora de Advocacia en ASAN.

Según expresa Mattel en un comunicado oficial, Bruno es mostrado en la serie como un alegre cabús que disfruta los juegos de palabras y es muy bueno en su trabajo.

“Dado que Bruno rueda en reversa al final del tren, tiene una perspectiva única del mundo. Es orientado a los detalles, disfruta de los horarios y la rutina, además tiene escaleras y un farol rojo y brillante en su exterior que indica su estado emocional, moviéndose cuando está emocionado o cauteloso”, indica la marca. 

Mattel destacó que Bruno es un personaje que como cualquier niño con trastorno del espectro autista (TEA) busca que lo quieran y respeten tal y como es.

A través de su presencia en la pantalla, los creadores de este personaje esperan que Bruno sea una representación positiva de la neurodivergencia.

5 cosas que dañan el desarrollo de los niños en la actualidad

Hablamos con nuestra directora Edna Rhodes, reconocida especialista en desarrollo y quien además brinda asesoría a múltiples escuelas de nuestra localidad, ahora sobre los retos y desafíos que se están detectando en los niños de la actualidad.

Estos son las principales que, en su opinión experta, están afectando a la niñez, 5 cosas que dañan el desarrollo de los niños en la actualidad en la forma cómo los estamos educando.

 

  1. Uso indiscriminado de la tecnología

Actualmente, se le está dando a los niños acceso a tecnologías como celulares, ipadas (tabletas), computadoras principalmente con el fin de entretenerlos y mantenerlos ocupados.

Los niños están dejando de tener relaciones sociales, por estar ensimismados utilizando la tecnología.

Si bien es cierto, puedan aprender ciertas cosas y habilidades, lo que principalmente están desarrollando con videojuegos y aplicaciones es la coordinación ojo-mano, pero están dejando de desarrollar muchas otras habilidades que son esenciales en la niñez.

En Aprendde usamos tabletas y tecnología para reforzar algunos aspectos educativos con los niños de educación especial que tenemos y, sin duda, no calificamos que la tecnología en sí sea mala.

Sin embargo, hay una diferencia entre un uso paulatino, cuidado (según la edad), esporádico, profesional de ciertas herramientas al uso indiscriminado y acceso a tecnologías del entretenimiento que están dañando más a los niños.

 

  1. Falta de límites y estructura

Esto es cada vez más recurrente. Los niños están siendo creados como pequeños “reyes” o “emperadores”, y se están enviando a ellos los mensajes de que ellos están en control.

Aunque en ciudades como Monterrey hablamos todavía mucho de valores y de su importancia en la familia, etc. la realidad es que aun en sociedades como la nuestra, en la realidad nos estamos encontrando con mucha permisividad, falta de límites y estructura para los niños.

A los niños, incluso muy pequeños, se les toma como si ellos tomaran parte de decisiones importantes de los adultos, se les cuenta todo lo que está pasando en casa, sin filtros ni consideración a su nivel de procesamiento y madurez, hay mucha negociación con ellos, etc.

El resultado es que están creciendo sin límites y respeto por sus papás, los maestros, autoridades, etc. No les importan las normas porque han crecido como pequeños “reyes” que expresan su aprobación o desaprobación de todo.

No se trata de ser duros o autoritarios, pero sí de tener estructura básica en la familia, jerarquía, orden y disciplina. Esto da más confianza al crecimiento y desarrollo de los niños, ya que no pone en ellos cargas que injustamente aún no deben ni pueden llevar.

 

  1. Falta de responsabilidad y mal manejo de frustración y emociones

A muchos niños les está ensenando frecuentemente que el niño nunca tiene culpa o responsabilidad, que la culpa la tiene el maestro, el otro niño, etc.

Se le hace creer al niño que es merecedor de todo y este no empieza a tomar consecuencias de sus propios actos o acciones ni a hacer méritos para ganarse algo.  El niño aprende que es merecedor de todo y que los papás están para comprárselo.

Esto ocasiona frecuentemente que los niños aprendan a ser manipuladores. “Saben” que merecen algo y harán el chantaje o la manipulación necesaria para obtenerlo.

Al mismo tiempo, los niños actualmente tienen pocas responsabilidades asignadas en casa. Sin importar que esté chiquito (a), pueden ir teniendo responsabilidades a su cargo (desde cosas llevar su plato al fregadero, recoger sus juguetes, etc.).

Deben aprender que no todo el mundo está obligado a darles lo que quieran y que ellos también tienen que contribuir con sus responsabilidades.

En la actualidad, estamos en un momento en donde todos estamos viviendo el principio del placer. Todo lo queremos rápido y no sabemos esperar.

Los niños de hoy en día están creciendo con muy poca tolerancia a la frustración y muy pocas habilidades para manejar de manera sana las emociones negativas.

 

 

  1. Estrés y sobreocupación

Otra situación notable es que, en muchas escuelas, la formación se está enfocando mucho solo al aprendizaje intelectual y académico (con énfasis incluso en idiomas, tecnología, etc.) pero no de habilidades sociales ni de una verdadera educación física e incluso lúdica (de juego).

Al mismo tiempo, por lo mismo, se están presentando muchos problemas de aparente déficit de atención o de comprensión, pero porque los niños están inquietos, debido a que los queremos tener desde muy chicos sentados, y no se les están respetando sus tiempos de juego y manera natural de aprendizaje.

Los niños se cansan mentalmente, pero no se están cansando físicamente. De ahí que, en las familias, luego las mamás y papás busquen meterlos a muchas actividades vespertinas, debido a tanta energía acumulada del niño.

El resultado es aún peor, ya que, con tanta sobreocupación, tantas clases y actividades formales para los niños, estos están generando niveles de estrés alto en los pequeños.

Se les quiere mantener ocupados fuera de casa, porque en ella no sabemos cómo estar con ellos con actividades constructivas a desarrollar. Se están viendo niños muy sedentarios en casa y en la escuela y que las únicas actividades físicas y de otro tipo de desarrollo se tienen que dar “afuera” saturándolos de “clases” extras.

Los niños necesitan jugar, cansarse y también descansar. Todo eso es parte también de su aprendizaje y desarrollo natural.

 

 

  1. Falta de empatía y habilidades sociales

A los niños actualmente no se les está enseñando regularmente empatía, la capacidad de ponerse en los zapatos del otro, compartir sus sentimientos, hacer comunidad y grupo.

Cada vez más, se ven niños que empiezan a maltratar a los animales, empiezan a pegar a otros niños, a ser violentos con el lenguaje y que ven estas cosas como normales o nimias.

Además, a muchos niños en la actualidad les cuesta trabajo dimensionar precisamente si un acto fue o es grave o no grave, etc.

Los castigos y disciplina aplicada son muchas veces pocos efectivos, porque no impacta de manera real al niño, no hay una relación directa y clara con la gravedad de los hechos, o porque no se cumplen las advertencias,

Además, los niños cada vez más están expuestos a películas, videojuegos, caricaturas con cierto o mucho nivel de violencia que está cada vez normalizándose. Juegan videojuegos de robos, de matanzas, con la mayor naturalidad y pensando que es algo “cool”. Esto provoca que les cueste, en ocasiones, trabajo distinguir la realidad de la ficción, y la gravedad de los hechos.

Todo esto va ocasionando problemas de interacción social, dificultad para trabajar en equipo, para llevar relaciones con personas de diferentes edades, un aumento del fenómeno del bullying, etc.

 

Conclusión: Estos factores son preocupantes porque indican que podemos estar contribuyendo a la formación de una generación de sociópatas, es decir, personas que muestran poca empatía o remordimiento por sus acciones, que no tienen habilidades correctas para la socialización, con el obvio daño de esto a nuestros niños, a sus futuras parejas, familias, vecinos, ciudadanos, etc.

10 signos tempranos de autismo en niños

autism

El autismo es un término general usado para referirse a un grupo de desórdenes complejos, asociados con el desarrollo cerebral.  Estos desórdenes están principalmente caracterizados por dificultades en la comunicación verbal y no verbal, la interacción social, así como con el comportamiento repetitivo. Desde luego, la severidad y las características exactas varían de persona a persona.

La investigación científica ha mostrado hasta ahora que el autismo tiene sus raíces en el desarrollo cerebral en las etapas tempranas de la vida del niño. Sin embargo, los signos de desórdenes autistas son más obvios a la edad de 2 a 3 años. 

Hay algunos signos y señales que pueden alertar de posible autismo, tales como los 10 siguientes:

1.- Retiro del contacto físico con los padres u otras personas. Las personas con autismo tienen a tener una sobrecarga sensorial. Es por eso que, en ocasiones, el contacto físcio los incomoda.

2.- Problemas con el contacto visual directo.  Los niños con autismo suelen fijar más fácilmente su mirada en los objetos que en las personas.

3.- Pasividad exagerada. Los bebés con autismo pueden mostrar ningún interés en su alrededor y mantenerse quietos durante largo tiempo.

4.- Retraso en el desarrollo motriz. Un aspecto relacionado, en algunas ocasiones, con el autismo es la baja tensión muscular que puede ocasionar un lento desarrollo motriz.

5.- Hiperactividad. Conforme pasa al tiempo, algunos niños con autismo pueden pasar de la pasividad extrema a la hiperactividad.

6.- Falta de ganas de comer. Las investigaciones han mostrado que un porcentaje considerable de niños con autismo tienes dificultades para comer, en todos los niveles.

7.- Fallas al reaccionar a la voz de los padres. Los niños con autismo usualmente no tienen respuestas, como voltear su cabeza, sonreir o aun murmurar, en respuesta a palabras de padres.

8.- Crecimiento acelerado de la circunferencia de la cabeza. En ocasiones, niños con problemas de desarrollo pueden nacer con cabezas pequeñas y estas tienden a crecer de repente más rápidamente que el resto del cuerpo.

9.- Anormalidades en al comunicación con la gente. NIños en esta condición preferirán padecer solos que pedir ayuda por alguna situación.

10.- Falta de comunicación. La que tienen los niños con autismo es usualmente muy limitada en gestos y expresiones y pocas cosas a su alrededor parecen entusiasmarles.

Fuente: Medical Science Today

Es importante señalar que no por tener aparentemente algunos de estos signos, un niño necesariamente tienbe una condición de autismo. El niño o niña podría tener problemas de otra índole, o simplemente deberse a otras circunstancias. Lo mejor es siempre que, ante la duda, pueda ser revisado por un especialista.