¡Conoce a Bruno! El primer personaje con autismo en “Thomas y sus amigos”

Bruno el cabús, primer personaje con autismo en Thomas y sus amigos

Este año marcó la introducción de Bruno el Cabús (Bruno the Brake Car en inglés), el primer personaje con autismo dentro del mundo animado de “Thomas y sus amigos”, serie infantil de Mattel.

Para la creación de este pequeño carro, Mattel colaboró con distintas organizaciones especializadas en el tema como la Red de Autodefensa del Autismo (ASAN) a la par de Easterseals Southern California.

La incorporación de Bruno también estuvo acompañada por la presencia de escritores, portavoces e incluso actores dentro del espectro como Chuck Smith y Elliot García quienes prestan sus voces para el personaje.

«El aspecto más importante del desarrollo de Bruno fue conseguir la aportación de personas con autismo durante todo el proceso de creación del personaje y sus interacciones con el mundo», dijo Zoe Gross, Directora de Advocacia en ASAN.

Según expresa Mattel en un comunicado oficial, Bruno es mostrado en la serie como un alegre cabús que disfruta los juegos de palabras y es muy bueno en su trabajo.

“Dado que Bruno rueda en reversa al final del tren, tiene una perspectiva única del mundo. Es orientado a los detalles, disfruta de los horarios y la rutina, además tiene escaleras y un farol rojo y brillante en su exterior que indica su estado emocional, moviéndose cuando está emocionado o cauteloso”, indica la marca. 

Mattel destacó que Bruno es un personaje que como cualquier niño con trastorno del espectro autista (TEA) busca que lo quieran y respeten tal y como es.

A través de su presencia en la pantalla, los creadores de este personaje esperan que Bruno sea una representación positiva de la neurodivergencia.

¿Sabes qué es la neuropsicología? Aquí te lo explicamos

Qué es la neuropsicología

¿Qué es la neuropsicología? ¿Qué es lo que hace y cómo te puede ayudar? Esta es nuestra especialidad en Aprendde y aquí te lo explicamos fácilmente.

Como su nombre lo dice, en esta disciplina, convergen la neurología y la psicología.

Dicho de manera sencilla, la neuropsicología es la ciencia que estudia la relación entre el cerebro y la conducta de las personas.

O, como lo dice el journal científico de Science Direct, es una rama de la psicología que investiga las relaciones entre los procesos cerebrales, el conocimiento y el comportamiento.

Así, los neuropsicólogos estudiamos procesos mentales como son:

  • el lenguaje
  • la memoria
  • la atención
  • la conducta

Por su amplia gama de trabajo, organismos como la Asociación Americana de Psicología explican quee la neuropsicología, entonces, puede atender a personas de todas las edades y niveles de desarrollo.

Desde los problemas de desarrollo en los bebés hasta los retos académicos de la infancia, los obstáculos laborales y sociales de la adolescencia y la edad adulta a la par de posibles preocupaciones sobre el deterioro del cuerpo durante la vejez.

Neuropsicología Aprendde, pionero en esta rama en Nuevo León y el norte de México, es especialista en esta disciplina y puede ayudarte en tus retos de desarollo y salud mental.

En Aprendde, brindamos atención enfocada a niños y personas con autismo y otros trastornos del desarollo, pero también psicoterapia para un buen diagnóstico, acompañamiento y guía profesional de tus retos personales y de salud mental.

¡Conoce más sobre el impacto de la psicoterapia y el enfoque de la neuropsicología en Aprendde! ¡Contáctanos!

5 señales de que tu hijo o hija podría tener síntomas de autismo

 

El autismo es una condición (no una enfermedad) que pueden presentar muchas personas, quienes pueden recibir tratamiento eficaz para adaptarse mejor.

 

De acuerdo al único estudio de prevalencia de autismo, 1 de cada 115 niños en México presenta algún grado o tipo y la mayoría no está diagnosticado.

 

 Cuando un niño no está diagnosticado, sufre más porque en la escuela, en su familia, etc. suelen tratarlos con impaciencia, confundiendo con temas de mala conducta o distracción.

 

ninia

 Por eso, la detección temprana del posible autismo es fundamental . Aquí te presentamos 5 señales de que tu hijo o hija podriá tener síntomas de autismo.

 

 1.-Que el niño no vea a los ojos, es decir, que no haya contacto visual.

 

 2.- Que el niño o niña no reaccione correctamente a los sonidos. Es decir, que cuando se le hable, no voltee, que no reaccione a su nombre, etc.

 

3.- Que no llore cuando se lastima. Es decir, que de repente se pegue y uno se dé cuenta porque ya se le hizo el moretón, pero no porque haya llorado.

 

4.- Que sea muy sensible a los ruidos, las luces, a ciertas cuestiones de tacto.

 

5.- Que no tenga un lenguaje correcto esperado para su edad.

 

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ES IMPORTANTE SEÑALAR QUE NO POR PRESENTAR ALGUNA DE ESTAS CONDICIONES, EL NIÑO O NIÑA NECESARIAMENTE TENDRÁ AUTISMO. Pueden ser cosas aisladas de retraso de madurez en ciertas áreas (que también se pueden tratar con un especialista del desarrollo) y no un retraso generalizado.

 

SIN EMBARGO, DE MANERA INDIVIDUAL O SUMADAS, ESTAS SEÑALES SIN PUDIERA SER UN INDICADOR DE QUE VALE LA PENA MEJOR REVISARLO CON UN ESPECIALISTA. 

 

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En APRENDDE, estamos para servirte, para ayudar a tu hijo o hija y ayudarte a ti. Acércate HOY con nosotros y déjanos ayudarte.

 

¡CONTÁCTANOS!

 

 

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5 cosas que dañan el desarrollo de los niños en la actualidad

Hablamos con nuestra directora Edna Rhodes, reconocida especialista en desarrollo y quien además brinda asesoría a múltiples escuelas de nuestra localidad, ahora sobre los retos y desafíos que se están detectando en los niños de la actualidad.

Estos son las principales que, en su opinión experta, están afectando a la niñez, 5 cosas que dañan el desarrollo de los niños en la actualidad en la forma cómo los estamos educando.

 

  1. Uso indiscriminado de la tecnología

Actualmente, se le está dando a los niños acceso a tecnologías como celulares, ipadas (tabletas), computadoras principalmente con el fin de entretenerlos y mantenerlos ocupados.

Los niños están dejando de tener relaciones sociales, por estar ensimismados utilizando la tecnología.

Si bien es cierto, puedan aprender ciertas cosas y habilidades, lo que principalmente están desarrollando con videojuegos y aplicaciones es la coordinación ojo-mano, pero están dejando de desarrollar muchas otras habilidades que son esenciales en la niñez.

En Aprendde usamos tabletas y tecnología para reforzar algunos aspectos educativos con los niños de educación especial que tenemos y, sin duda, no calificamos que la tecnología en sí sea mala.

Sin embargo, hay una diferencia entre un uso paulatino, cuidado (según la edad), esporádico, profesional de ciertas herramientas al uso indiscriminado y acceso a tecnologías del entretenimiento que están dañando más a los niños.

 

  1. Falta de límites y estructura

Esto es cada vez más recurrente. Los niños están siendo creados como pequeños “reyes” o “emperadores”, y se están enviando a ellos los mensajes de que ellos están en control.

Aunque en ciudades como Monterrey hablamos todavía mucho de valores y de su importancia en la familia, etc. la realidad es que aun en sociedades como la nuestra, en la realidad nos estamos encontrando con mucha permisividad, falta de límites y estructura para los niños.

A los niños, incluso muy pequeños, se les toma como si ellos tomaran parte de decisiones importantes de los adultos, se les cuenta todo lo que está pasando en casa, sin filtros ni consideración a su nivel de procesamiento y madurez, hay mucha negociación con ellos, etc.

El resultado es que están creciendo sin límites y respeto por sus papás, los maestros, autoridades, etc. No les importan las normas porque han crecido como pequeños “reyes” que expresan su aprobación o desaprobación de todo.

No se trata de ser duros o autoritarios, pero sí de tener estructura básica en la familia, jerarquía, orden y disciplina. Esto da más confianza al crecimiento y desarrollo de los niños, ya que no pone en ellos cargas que injustamente aún no deben ni pueden llevar.

 

  1. Falta de responsabilidad y mal manejo de frustración y emociones

A muchos niños les está ensenando frecuentemente que el niño nunca tiene culpa o responsabilidad, que la culpa la tiene el maestro, el otro niño, etc.

Se le hace creer al niño que es merecedor de todo y este no empieza a tomar consecuencias de sus propios actos o acciones ni a hacer méritos para ganarse algo.  El niño aprende que es merecedor de todo y que los papás están para comprárselo.

Esto ocasiona frecuentemente que los niños aprendan a ser manipuladores. “Saben” que merecen algo y harán el chantaje o la manipulación necesaria para obtenerlo.

Al mismo tiempo, los niños actualmente tienen pocas responsabilidades asignadas en casa. Sin importar que esté chiquito (a), pueden ir teniendo responsabilidades a su cargo (desde cosas llevar su plato al fregadero, recoger sus juguetes, etc.).

Deben aprender que no todo el mundo está obligado a darles lo que quieran y que ellos también tienen que contribuir con sus responsabilidades.

En la actualidad, estamos en un momento en donde todos estamos viviendo el principio del placer. Todo lo queremos rápido y no sabemos esperar.

Los niños de hoy en día están creciendo con muy poca tolerancia a la frustración y muy pocas habilidades para manejar de manera sana las emociones negativas.

 

 

  1. Estrés y sobreocupación

Otra situación notable es que, en muchas escuelas, la formación se está enfocando mucho solo al aprendizaje intelectual y académico (con énfasis incluso en idiomas, tecnología, etc.) pero no de habilidades sociales ni de una verdadera educación física e incluso lúdica (de juego).

Al mismo tiempo, por lo mismo, se están presentando muchos problemas de aparente déficit de atención o de comprensión, pero porque los niños están inquietos, debido a que los queremos tener desde muy chicos sentados, y no se les están respetando sus tiempos de juego y manera natural de aprendizaje.

Los niños se cansan mentalmente, pero no se están cansando físicamente. De ahí que, en las familias, luego las mamás y papás busquen meterlos a muchas actividades vespertinas, debido a tanta energía acumulada del niño.

El resultado es aún peor, ya que, con tanta sobreocupación, tantas clases y actividades formales para los niños, estos están generando niveles de estrés alto en los pequeños.

Se les quiere mantener ocupados fuera de casa, porque en ella no sabemos cómo estar con ellos con actividades constructivas a desarrollar. Se están viendo niños muy sedentarios en casa y en la escuela y que las únicas actividades físicas y de otro tipo de desarrollo se tienen que dar “afuera” saturándolos de “clases” extras.

Los niños necesitan jugar, cansarse y también descansar. Todo eso es parte también de su aprendizaje y desarrollo natural.

 

 

  1. Falta de empatía y habilidades sociales

A los niños actualmente no se les está enseñando regularmente empatía, la capacidad de ponerse en los zapatos del otro, compartir sus sentimientos, hacer comunidad y grupo.

Cada vez más, se ven niños que empiezan a maltratar a los animales, empiezan a pegar a otros niños, a ser violentos con el lenguaje y que ven estas cosas como normales o nimias.

Además, a muchos niños en la actualidad les cuesta trabajo dimensionar precisamente si un acto fue o es grave o no grave, etc.

Los castigos y disciplina aplicada son muchas veces pocos efectivos, porque no impacta de manera real al niño, no hay una relación directa y clara con la gravedad de los hechos, o porque no se cumplen las advertencias,

Además, los niños cada vez más están expuestos a películas, videojuegos, caricaturas con cierto o mucho nivel de violencia que está cada vez normalizándose. Juegan videojuegos de robos, de matanzas, con la mayor naturalidad y pensando que es algo “cool”. Esto provoca que les cueste, en ocasiones, trabajo distinguir la realidad de la ficción, y la gravedad de los hechos.

Todo esto va ocasionando problemas de interacción social, dificultad para trabajar en equipo, para llevar relaciones con personas de diferentes edades, un aumento del fenómeno del bullying, etc.

 

Conclusión: Estos factores son preocupantes porque indican que podemos estar contribuyendo a la formación de una generación de sociópatas, es decir, personas que muestran poca empatía o remordimiento por sus acciones, que no tienen habilidades correctas para la socialización, con el obvio daño de esto a nuestros niños, a sus futuras parejas, familias, vecinos, ciudadanos, etc.